
En el fútbol colombiano hay historias que no solo se cuentan: se sienten. Historias que te obligan a bajar el tono, a respirar hondo y a entender que detrás de cada ídolo hubo un ser humano lleno de luces… y de sombras.
Una de esas historias es la de Albeiro “el Palomo” Usuriaga, un delantero tan particular que parecía diseñado en un laboratorio: un metro noventa de velocidad pura, piernas largas que devoraban metros y un estilo tan extraño como irresistible.
Pero el Palomo no fue un jugador cualquiera. Fue un episodio completo en la historia del FPC. Uno que empieza arriba, muy arriba, como para tocar el cielo… y que termina de una manera que todavía, dos décadas después, sigue doliendo.
Hoy, parcero, te voy a contar la vida, el vuelo y la caída del Palomo Usuriaga, el hombre que marcó uno de los goles más importantes de la Selección Colombia, que se convirtió en figura en América, ídolo inesperado en Argentina… y sí: que dejó una huella poderosa en Atlético Nacional.
Póngase cómodo, porque esta historia va subiendo de intensidad como un reguetón en la Feria de Cali 😮💨⚽🔥.
🌪️ El Nacimiento de un Fenómeno
Albeiro Usuriaga López nació el 13 de junio de 1966 en Cali, y desde pelado ya llamaba la atención: era flaco, larguirucho, de zancada interminable y un talento puro para correr y romper defensas.
En las divisiones menores del América de Cali, ese cuerpo distinto empezó a convertirse en ventaja, y muy pronto el Palomo ya estaba en la órbita del primer equipo.
América, en los 80, era una máquina: un equipo que peleaba torneos locales y Libertadores como quien va por pan. Y en medio de esa constelación de figuras, el Palomo empezó a encontrar espacio. Goles importantes, diagonales letales y una irreverencia que encajaba perfecto.
Pero su historia apenas estaba empezando…

🟢⚪ De Verde a Leyenda: Su Etapa en Atlético Nacional
A finales de los 80, Atlético Nacional, dirigido por Francisco Maturana, buscaba pulir un modelo ofensivo que mezclaba talento joven, personalidad y valentía.
Ahí apareció Usuriaga.
Llegó al Verdolaga en 1989, justo en el año más simbólico de la historia del club: la campaña que terminó con Nacional coronándose campeón de la Copa Libertadores, el primer equipo colombiano en lograrlo.
Y aunque la figura mediática era René Higuita, el socio clave era Andrés Escobar, y el cerebro era Leonel, el Palomo también fue protagonista:
- Marcó cuatro goles en un partido histórico contra Danubio en Medellín.
- Aportó influencia ofensiva en fases críticas.
- Se volvió un complemento ideal para un equipo que jugaba adelantado y necesitaba velocidad en transición.
Su participación en la Libertadores del 89 fue fundamental.
No fue la estrella absoluta… pero sí una pieza de esas que, cuando faltan, se nota demasiado.
Nacional fue un trampolín, una vitrina y una confirmación: el Palomo sí podía competir en la élite.

❤️ Su Amor con América
Después de su paso por Nacional, Usuriaga regresó a América de Cali, el equipo que lo vio crecer. Allí vivió algunos de sus mejores momentos:
- Goles importantes en torneos locales.
- Participación en campañas de Copa Libertadores.
- Un estilo que encajaba perfecto en la escuela roja: vértigo, potencia y ataque.
Su jerarquía era innegable, y lo mejor todavía estaba por venir.
🇨🇴 El Gol que Clasificó a Colombia a Italia 90
Este capítulo es sagrado en la historia del fútbol colombiano.
8 de octubre de 1989, Estadio Metropolitano.
Colombia necesita vencer a Israel para ir a un Mundial por primera vez en 28 años.
Y aparece él.
El Palomo.
Minuto 83.
Controla, define y nos mete en Italia 90.
Ese gol, sin exagerar, es uno de los más valiosos en toda la historia de la Selección Colombia.
Ese día Usuriaga se convirtió en eterno.
🔴🔵 Ídolo en Independiente de Avellaneda
El Palomo también dejó huella en Argentina.
Con Independiente se volvió figura, ídolo, símbolo de potencia y desequilibrio.
Ganó la Supercopa Sudamericana 1994 y se ganó a una hinchada exigente a punta de goles y carisma.
Allá lo amaron.
Allá lo adoptaron.
Allá también lo lloraron.
🌑 El Lado Oscuro
Como muchos talentos de su época, Usuriaga tuvo serios episodios de indisciplina, malas compañías y decisiones que frenaron una carrera que pudo ser incluso más brillante.
Saltó por varios equipos, tuvo suspensiones y vivió una vida personal turbulenta.
Era un crack dentro de la cancha… y un alma inquieta fuera de ella.
🖤 El Final que Nadie Merecía
El 11 de febrero de 2004, en Cali, Albeiro Usuriaga fue asesinado a los 37 años.
El país quedó helado.
El fútbol quedó en silencio.
Y una generación entera sintió que perdía a uno de los talentos más particulares del balompié colombiano.
Hasta hoy, duele escribirlo.
🕊️ El Legado del Palomo
Más allá de su vida difícil, su legado es profundo:
- Es el hombre que clasificó a Colombia a un Mundial.
- Es parte del único Nacional campeón de Libertadores sin repetir fórmula.
- Es símbolo de América.
- Es ídolo en Independiente.
- Es una demostración de que el talento, por más raro que sea, puede convertirse en historia.

El Palomo fue distinto.
Y por eso todavía lo recordamos.
Si esta historia te movió algo por dentro, compartila con alguien que también ame el FPC.
Y si querés más relatos poderosos, nostálgicos y bien contados… seguí pegado a Desde La Tribuna, que aquí seguimos honrando a los cracks que hicieron grande nuestro fútbol ⚽🔥.